Iniciamos la jornada bicicletera con problemas en uno de los pernos de la parrilla posterior de mi bici, el perno que sujetaba la base se rompió y tuve que buscar una ferretería para reemplazarlo, este problema nos retrasó unas horas pero se solucionó definitivamente.

En días anteriores en la hacienda de la familia Montoya mientras nos servíamos la PachaManca, Paty y Gian Franco nos sugirieron que compremos hojas de coca para masticarlas durante nuestro ascenso a las punas (al páramo), la hoja de coca es buena para el soroche, te quita el hambre y la sed nos decían, así que fuimos al mercado central de Andahuaylas en busca de esta hoja y nos vendieron una funda de 50 gramos por 2,5 soles.

m_IMG_6502

Con las provisiones completas empezamos a ascender las empinadas cuestas que ya después de tantos días de ciclear por la sierra peruana el cuerpo ya estaba acostumbrado, nos pusimos unas cuantas hojas de coca en nuestra boca y avanzamos rumbo a Abancay.

A unos 20 Km de distancia nos desviamos hacia la laguna de Pacucha, un hermoso lago de agua azulada donde tomamos un respiro para poder conocer y apreciar la majestuosidad de este lugar.

Alrededor del lago habían algunas casas de la gente que vive en este sitio y también restaurantes que ofrecen la trucha como plato típico del sector.

En uno de los restaurantes en el menú indicaba que por la compra de un plato de comida te incluyen un “Chilcano”, durante nuestra permanencia en Lima Alan y Yolanda nos hicieron probar como aperitivo un delicioso cóctel de Chilcano entonces Andrés viendo el anuncio del restaurante se ánimo a entrar esperando su copa pero para sorpresa de ambos el Chilcano en este sitio era una sopa o caldo preparado con la cabeza del pescado con el que se elabora el ceviche.

m_IMG_6383

Mientras comíamos llegaron al restaurante una pareja de viajeros que se transportaban en una furgoneta muy vistosa decorada con banderas alrededor del vehículo que llamaban la atención, se sentaron junto a nuestra mesa, los saludamos y les comenté que ya los habíamos visto antes en otro lugar cerca de Trujillo y ellos también nos reconocieron, ellos se llamaban Markus y Calixsta, el era alemán y ella boliviana, se habían conocido hace ya 2 años por internet y estaban rumbo a Santa Cruz en Bolivia.

Markus nos indicó algunos lugares donde podíamos hospedarnos en el Cusco y también nos mostraba en un mapa de Bolivia la ruta más conveniente para llegar al Titicaca, nos tomamos algunas fotografías en en lago y avanzamos.

m_IMG_6463

Continuando con nuestro viaje nos encontramos con Richard, era un ciclista que estaba en su jornada de entrenamiento, nos acompaño durante algunos kilómetros contándonos sus anécdotas con el ciclismo, resulta que el es un ciclista de elite, su primer campeonato lo había ganado con una bicicleta que le había cedido la federación, luego de su primer campeonato y con el dinero del premio vendió su bicicleta y se compró una de fibra de carbono con la que repitió el campeonato al año siguiente, siendo el bi campeón del torneo Totorita que se llevaba a cabo todos los años en Lima.

Richard es oriundo de Andahuaylas y a lo que regresaba de Lima después de haber ganado su bicampeonato asaltan el bus y le roban todo, incluida su bicicleta de fibra de carbono. Pero más pudo su pasión por el ciclismo que logró ahorrar unos cuantos soles y se compró una bicicleta vieja con la que regresa a Lima a competir nuevamente, esta vez nos dice Richard que iba en primer lugar y a unos pocos kilómetros antes de llegar a la meta, debido a los componentes de baja calidad de su bici se le sale la cadena pero a pesar de esto logra llegar en tercer lugar.

Después de escuchar esta historia llena de pasión y convicción de Richard, un soñador más motivado por una bici, continuamos avanzando hacia Abancay a la que arribamos en eso de las 6 de la tarde sin mayores contratiempos…

Ernesto Veintimilla

Leave a Comment